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Noticias de la ALHAMBRA

ESPACIO ABIERTO EL MES DE ENERO 2012

HABITACIONES DEL EMPERADOR

En el contexto de adecuación del palacio islámico a sus nuevos usos cristianos se entienden las habitaciones que se construyeron en época cristiana en lo que era conocido como el prado, cercano a la “Sala de Dos Hermanas”. En ese espacio se proyectó la construcción de una serie de habitaciones que unían el Palacio de los Leones con el de Comares. La construcción de estas habitaciones está atribuida a la época de Carlos V aunque algunos investigadores han señalado unas posibles intervenciones en la época de los Reyes Católicos.

A pesar de estos cambios visuales, hay que tener presente que las nuevas edificaciones se proyectaron de una manera integrada con el resto de estancias nazaríes ya que se adaptan y adecuan sin necesidad de buscar una simetría en la disposición espacial. Las nuevas salas se organizaron por medio de un corredor internamente comunicado y en torno a un patio irregular, abandonándose las formas de disposición islámica basadas en cédulas independientes en torno a un patio y por tanto transformándose la comunicación entre las estancias.

La primera estancia, conocida como Despacho del Emperador, conserva una chimenea y un artesonado, realizado en 1532 por Pedro Machuca, y a continuación una antecámara por la que se accede a los dormitorios reales. Sobre la puerta se conserva una placa de mármol colocada en 1914 en recuerdo al célebre escritor norteamericano Washington Irving, quien se hospedó en las salas conocidas como “Salas de las Frutas”. Entre 1535 y 1537, Julio Aquiles y Alejandro Mayner, cercanos a Rafael, fueron los encargados de pintar las paredes de estas estancias.

Denominación: Habitaciones del Emperador o Habitaciones de Washington Irving, en recuerdo del escritor norteamericano, autor de los famosos Cuentos de la Alhambra, quien se hospedó en 1829 en las habitaciones contiguas, conocidas como “Salas de las Frutas”.

Cronología: A partir de 1528.

A destacar: El techo de cuarterones, trazado hacia 1532 por Pedro Machuca, así como dos magníficas chimeneas, una de ellas en el conocido como Despacho del Emperador y la segunda en el Dormitorio del Emperador.

PIEZA DEL MES ENERO 2012 EN EL MUSEO DE LA ALHAMBRA

PANEL ALICATADO DE DAR AL-ÁRUSA


El panel de alicatado con decoración geométrica, es uno de los restos conservados del enigmático palacio de Dar al- Árusa situado en el Cerro del Sol, que demuestra la importancia, delicadeza y suntuosidad de este tipo de construcciones, las almunias, situadas extramuros y con una función estival o de recreo.

Este panel de alicatados es un buen ejemplo en el que poder evidenciar la forma de trabajar del artista nazarí, que partiendo de un espacio arquitectónico dado, debía de elegir el diseño que mejor se adaptara a éste, proporcionar el tema elegido, quedando perfectamente encajado, rematado y enmarcado.


Estos elementos decorativos no obedecen simplemente al capricho fantástico, ni siquiera a un genio creativo, sino que poseía sus propias leyes. Al mismo tiempo, esta manera de encajar de forma perfecta el tema ornamental a un espacio, se convertirá en característica inequívoca del arte nazarí, que en muchos casos será el signo concluyente para distinguir entre éste y otros ejemplos mudéjares y moriscos.

EXPOSICIÓN DE OWEN JONES EN EL PALACIO CARLOS V

El diseño islámico: descubrimiento y visión está comisariada por el Catedrático de Historia de la Arquitectura de la Universidad de Granada, Juan Calatrava, conjuntamente con Mariam Roser-Owen y Abraham Thomas, a partir de un diseño expositivo del V&A, y pretende contribuir, no sólo al estudio de la figura de Jones, sino al conocimiento de la historia del importante papel desempeñado por la Alhambra en las reflexiones de numerosos artistas y arquitectos contemporáneos.

Owen Jones (1809-1874) fue un protagonista central de los grandes debates estéticos de mediados del XIX, reflejo de las incertidumbres que producía el advenimiento de la era de la máquina. En sus casi 50 años de actividad realizó proyectos de arquitectura y de decoración interior, diseño industrial de piezas y elementos constructivos, ilustraciones de libros, propuestas tipográficas, diseños para barajas de naipes, etc. Viajó por España, Francia, Italia y Oriente, escribió libros de amplísima difusión, impartió clases y conferencias y gozó de una enorme influencia que se prolongó mucho más allá de su muerte.

Uno de sus viajes le llevó, junto con el francés Jules Goury, a Granada y al decisivo encuentro con la Alhambra. En sus dos visitas a la Alhambra (1834 y 1837), Jones miró el monumento granadino con nuevos ojos: no ya como motivo de ensoñaciones o leyendas románticas sino como verdadero tratado de arquitectura, depósito olvidado en el que era posible rastrear esa ciencia exacta del ornamento y del color cuyas leyes trataban de hallar por entonces los arquitectos contemporáneos. Fue en la Alhambra donde surgió su constante aspiración a integrar el legado islámico en la cultura contemporánea, un objetivo que persiguió en toda su prolongada actividad como arquitecto y decorador.

Su estudio del monumento fue extremadamente minucioso, con dibujos, levantamientos e incluso calcos y vaciados en yeso. Fruto de este trabajo fue la publicación, en 1842 y 1845, de los dos volúmenes de Plans, Elevations, Sections and Details of the Alhambra, obra clave de un nuevo tipo de orientalismo que convirtió a la Alhambra en uno de los máximos referentes del debate arquitectónico del siglo XIX.

La mejor ocasión para demostrarlo se presentó en 1851, con la Great Exhibition de Londres (primera de las exposiciones universales) y su Crystal Palace. Entre otras cosas, Jones recibió el encargo de diseñar la decoración interior del palacio y pintó sus estructuras metálicas con los colores básicos de la Alhambra (azul, verde y rojo). Pero, sobre todo, cuando en 1854 se realizó en Sydenham una segunda versión del Crystal Palace, construyó en su interior una réplica del Patio de los Leones y otros ambientes alhambreños. En su folleto explicativo, The Alhambra Court, Jones volvió a exponer las supuestas leyes científicas del ornamento plasmadas en la Alhambra y explicó con total honestidad las diferencias existentes entre su réplica y el Patio de los Leones original. Hasta su destrucción por el fuego en 1936, el Alhambra Court de Sydenham fue la fuente de conocimiento del palacio nazarí para millones de personas.

En 1856 Jones dio el siguiente paso: condensar su experiencia en un verdadero tratado de decoración, The Grammar of Ornament, donde trataba de sintetizar en una “gramática” los principios científicos de la ornamentación. Esta obra fue libro de cabecera para al menos tres generaciones de arquitectos y artistas (incluyendo a Le Corbusier, del que se muestran cuatro dibujos copiados de la obra de Jones).

La obra y las teorías de Jones ejercieron una amplia influencia sobre sus contemporáneos. Numerosos objetos y elementos ornamentales realizados por artistas de diversos países que se beneficiaron de los caminos por él abiertos nos recuerdan que su figura sólo puede entenderse en el marco de un contexto más amplio, el de la problemática del arte, la arquitectura y el diseño modernos, en el que Jones dialogó con figuras como Ruskin, William Morris, Henry Cole o Christopher Dresser. La huella de Jones puede advertirse igualmente en la propia Alhambra, donde será una de las referencias esenciales de los restauradores decimonónicos y, en especial, de Rafael Contreras.

EL ARRAYÁN MORISCO: una especie histórica en la Alhambra

Una de las plantas más características de la Alhambra y Generalife es, sin duda, el arrayán (término procedente del árabe al-rayhan, “el aromático”, por el olor que los aceites esenciales de sus hojas desprenden al frotarse). Su intenso uso y cultivo como especie ornamental se debe a su fina textura, su relativamente rápido crecimiento, sus delicadas y perfumadas flores blanquecinas, y su capacidad de aceptar la poda para la formación de setos y otras formas ornamentales.

Entre sus numerosas variedades y cultivares, adquiere especial significación el llamado “arrayán morisco”, de hojas de mayor tamaño, ya citado en textos de los siglos XVI y XVII, antiguamente utilizado de forma amplia en espacios ajardinados granadinos, y del que hoy sólo quedan en el recinto monumental ejemplares dispersos, algunos de ellos centenarios. Por ello, su estudio, recuperación y multiplicación es, en la actualidad, objetivo destacado del Patronato de la Alhambra. 

Con el objetivo de determinar las características genéticas de diferentes pies de arrayán existentes en el recinto monumental y conocer el tipo de especie, denominada Ruscus baeticus se elabora este trabajo en colaboración con expertos  de la Universidad de Granada para determinar las variedades existentes y su pertenencia a esta especie histórica extinguida en Europa.

El trabajo se centra en los siguientes puntos: análisis de la historiografía del arrayán morisco; localización de material botánico, con búsqueda de pliegos del taxon y otros posibles materiales de colección científica conservados en los principales herbarios y localización de material vivo en jardines y viveros de EEUU y norte de África; selección de la metodología para obtener marcadores moleculares; análisis de la estructura y diversidad genética en las poblaciones de mirtos cultivados en la Alhambra y el Generalife intentando obtener una huella genética del arrayán morisco.        

CURIOSIDADES DE LA ALHAMBRA

Recientemente un grupo de científicos especialistas en escrituras descifraron un tercio de las 10.000 frases que el popular edificio árabe de Granada posee en sus misteriosos techos y coloridas paredes.

Es de público conocimiento que los magníficos edificios arábigos de La Alhambra son dueños de extrañas como bellas inscripciones en sus techos, columnas y muros interiores, que maravillan tanto a los granadinos como a miles de turistas que la visitan día tras día. Su significado es uno de los misterios más atrapante del mundo científico.

A lo largo de siete años un grupo de especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España lograron descifrar un tercio de esos textos impresos. Láseres tridimensionales y software para imágenes digitales fueron utilizados para poder descubrir lo que esos signos querían dar a conocer.

Los últimos resultados de la ardua tarea investigativa determinaron que en la Alhambra existen desde fragmentos de poesías y versos del Corán hasta deslumbrantes aforismos, votos y slogans. Dentro de los slogans encontrados sobresalen elogios hacia la Dinastía Nasrid que gobernó Granada durante dos siglos y medios antes de rendirse al ejército cristiano.

Una frase se ve reflejada en varias partes de la Alhambra en Granada, “No hay otro vencedor más que Alá” -máxima de Nasrid-. Halagos en abundancia  hacia el monarca responsable de semejante obra empapelan el lugar.
A pesar de haber encontrado los investigadores españoles más de 1.000 inscripciones sobre el Corán, solo corresponde a menos del 10% de lo descubierto.

Nuevos itinerarios

El Patronato de la Alhambra y el Generalife pone en marcha 5 nuevos itinerarios por el entorno urbano y paisajístico del conjunto monumental.

El organismo autónomo que gestiona el monumento, el Arzobispado de Granada y la delegación provincial de Cultura abanderan esta iniciativa.

Con el objetivo de satisfacer las preferencias del viajero y de la población residente en Granada, este nuevo programa de visitas se desarrollará de lunes a domingo, de 10:00 a 14:00 h, y estará dirigida por guías expertos en la interpretación del patrimonio arquitectónico y natural.

Los itinerarios previstos son los siguientes: La Alhambra y la Granada Carolina, La ciudad cristiana, La mujer en la Granada andalusí y renacentista, La conquista del agua y La Alhambra: territorio, espacio y ciudad.

Los interesados en participar en esta actividad, que pretende dar a conocer las relaciones urbanas y paisajísticas de la Alhambra a través de su memoria histórica, pueden reservar las entradas a través de Internet en la dirección www.alhambra-tickets.es, o llamar al 902 888 001 o  902 888 001.

El mismo día de la visita podrán adquirirse los billetes en las taquillas del monumento. En enero, febrero y marzo, el precio correspondiente a cada itinerario, en el que participarán un máximo de 15 personas por grupo, es de 30 € para los adultos y gratis para menores de 12 años.

El comienzo de los itinerarios será en las maquetas del Pabellón de Acceso, para después descender al conjunto histórico de la ciudad de Granada por el Albaicín. 

 

fotos cedidas por EDILUX